La participación del comunicador español Javier Negre en una campaña de desprestigio contra el movimiento estudiantil de Serbia puso de manifiesto el alcance de las estrategias de desinformación desplegadas para favorecer al gobierno conservador de Aleksandar Vucić. Sin embargo, las operaciones digitales y los ataques contra estudiantes y académicos no impidieron el avance electoral del movimiento, que logró desplazar al derechista Vucic tras 14 años en el poder.
Un análisis de redes realizado por Pandemia Digital identificó la creación masiva de miles de cuentas falsas registradas en 2026, muchas de ellas con fotografías suplantadas de figuras públicas y perfiles populares para difundir información falsa.
La campaña también incluyó videos manipulados con inteligencia artificial y la difusión de material íntimo que, según la investigación, habría sido obtenido ilegalmente por los servicios de inteligencia serbios. A través de redes afines al gobierno, se difundieron contenidos que relacionaban a profesores y estudiantes con el consumo de drogas y presuntos escándalos sexuales, con el objetivo de desacreditar a integrantes y simpatizantes de la Lista Estudiantil.
En la estrategia de desinformación también participaron influencers y propagandistas extranjeros, entre ellos el español Javier Negre, quien viajó a Serbia para difundir contenidos contra el movimiento estudiantil y respaldar la narrativa del gobierno de Aleksandar Vučić.
Negre participó en una campaña de desprestigio contra los estudiantes, mediante publicaciones que eran replicadas de manera coordinada por miles de cuentas falsas recién creadas. También apareció recurrentemente en Informer, una cadena de televisión privada cercana al gobierno, desde donde difundió señalamientos contra la oposición.
La intervención del comunicador español cobró relevancia porque, a su llegada, las encuestas todavía colocaban al Partido Progresista Serbio (SNS) por delante del movimiento estudiantil, con 47% frente a 40%. Sin embargo, el resultado electoral terminó por colocar al oficialismo por debajo del 40%, en contraste con el avance de la candidatura estudiantil.
La televisión pública serbia (RTS) ofreció disculpas a la ciudadanía por la manipulación informativa durante los años de gobierno de Vučić, en un reconocimiento al papel de los medios públicos en la cobertura política del país.
Con la mayoría parlamentaria, la Lista Estudiantil quedó en posición de encabezar la formación de un nuevo gobierno y designar al próximo primer ministro.
Tras 14 años en el poder, el gobierno de Aleksandar Vučić y su Partido Progresista Serbio (SNS) enfrentaron una derrota electoral ante el movimiento estudiantil, que obtuvo más del 52% de los votos y más de 140 escaños en el Parlamento, con una participación cercana al 70%.
El avance de los estudiantes se produjo tras meses de protestas contra el gobierno, detonadas por el colapso del techo de una estación de tren en Novi Sad, en noviembre de 2024, que dejó 16 personas muertas. La tragedia generó indignación por presuntos actos de corrupción, irregularidades en los contratos públicos y deficiencias en los controles de seguridad.
Durante la campaña electoral, el gobierno de Vučić fue señalado por impulsar una estrategia de desprestigio contra los integrantes del movimiento estudiantil y académico, mediante videos manipulados con inteligencia artificial, presuntas prácticas de espionaje y campañas de desinformación en redes sociales.