La fiscalía del condado de Hennepin (que incluye a la ciudad de Minneapolis), en Minnesota, presentó este 16 de abril cargos penales contra un agente federal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), Gregory Donnell Morgan Jr., quien enfrenta dos acusaciones de agresión en segundo grado.

Se trata de los primeros cargos contra un agente federal vinculados al operativo “Metro Surge”, desplegado entre diciembre y febrero de 2026 en Minneapolis, una de las ciudades con mayores tensiones durante ese periodo.
La fiscal Mary Moriarty informó que se emitió una orden de arresto contra Morgan, acusado de amenazar con un arma de fuego a dos personas desde su vehículo durante un incidente ocurrido el 5 de febrero.
De acuerdo con la denuncia, el agente conducía un vehículo sin distintivos en una autopista al sur de Minneapolis y, tras un altercado vial, apuntó con su arma a los ocupantes de otro automóvil.
La fiscalía sostiene que sus acciones exceden el ámbito de sus funciones federales y advirtió que, aunque el Departamento de Justicia podría atraer el caso, ello no invalida la acusación estatal.
El caso es considerado inédito y podría sentar un precedente sobre la responsabilidad penal de agentes federales, en medio del debate sobre los límites de su actuación durante operativos migratorios.

Por otra parte, autoridades del condado de Ramsey, que incluye a la capital estatal, Saint Paul, investigan la detención de ChongLy “Scott” Thao, un ciudadano estadounidense de origen hmong, como un posible caso de secuestro, allanamiento y detención ilegal.
El fiscal John Choi y el jefe policial Bob Fletcher informaron que solicitarán al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) la información necesaria para esclarecer los hechos ocurridos el 18 de enero, en el marco del operativo “Metro Surge” en la zona metropolitana de Minneapolis–Saint Paul.
De acuerdo con la investigación, agentes federales irrumpieron en el domicilio de Thao sin orden judicial, lo sacaron a punta de pistola y lo mantuvieron detenido durante horas, pese a ser ciudadano estadounidense sin antecedentes penales.
El DHS, que supervisa al ICE, ha rechazado hasta ahora colaborar con las autoridades locales, lo que ha tensado la relación entre instancias estatales y federales.
Videos del operativo muestran a vecinos increpando a los agentes mientras se llevaban a Thao, un caso que ha generado indignación pública y podría derivar en acciones legales si no se entrega la información solicitada antes del 30 de abril