La tensión entre los grandes estudios de entretenimiento y las plataformas tecnológicas por el uso de inteligencia artificial se intensificó luego de que Netflix enviara una carta formal de cese y desistimiento a ByteDance, matriz de TikTok, por la utilización de su generador de video Seedance 2.0 para recrear contenidos inspirados en producciones del servicio de streaming sin autorización.
De acuerdo con la plataforma la herramienta ha sido empleada para producir y difundir videos que reproducen elementos reconocibles de series como Stranger Things, Bridgerton, El juego del calamar y Las guerreras K-pop, lo que, a su juicio, constituye una infracción directa y secundaria de derechos de autor.
En la comunicación enviada a la tecnológica china, Netflix afirmó que “nunca ha autorizado a ByteDance a utilizar nuestro contenido para generar estas imágenes o videos” y advirtió que las actividades de la empresa son deliberadas y vulneran su propiedad intelectual.
La compañía también rechazó que el uso de sus obras pueda ampararse en el principio de “uso legítimo”, al sostener que emplear material protegido para desarrollar un producto comercial competidor no está protegido por la legislación vigente.
En la carta, Netflix señaló que no permitirá que su propiedad intelectual sea tratada “como si fuera clip art gratuito de dominio público”, y dejó claro que está dispuesta a iniciar acciones legales si sus exigencias no son atendidas en un plazo breve.
Entre las demandas planteadas se encuentra la implementación inmediata de salvaguardas tecnológicas que impidan que Seedance genere contenidos similares a personajes, títulos o escenarios asociados con su catálogo, así como la eliminación de cualquier material de Netflix que haya sido incorporado en los conjuntos de entrenamiento del modelo.
Además, solicitó el retiro de todos los videos generados que incluyan referencias directas a sus producciones y un informe detallado de los casos en los que la herramienta haya creado piezas basadas en indicaciones relacionadas con sus obras.
La ofensiva de Netflix se produce pocos días después de que la Motion Picture Association, que representa a los principales estudios de Hollywood, exigiera a ByteDance cesar actividades que, según afirmó, ignoran la legislación de derechos de autor a gran escala.
También compañías como Disney, Warner Bros. y Paramount habrían enviado comunicaciones similares en defensa de sus respectivos catálogos, al considerar que el uso de sus contenidos en herramientas de IA podría vulnerar sus derechos de autor.
Por su parte, ByteDance ha declarado públicamente que respeta los derechos de propiedad intelectual y que trabaja en el fortalecimiento de sus mecanismos de protección para evitar usos no autorizados por parte de los usuarios. Sin embargo, la controversia refleja la creciente fricción entre la industria audiovisual tradicional y las empresas que desarrollan modelos generativos capaces de replicar estilos, personajes y universos narrativos con notable precisión, en un momento en que el debate sobre los límites legales del entrenamiento y uso de inteligencia artificial continúa abierto en tribunales y organismos reguladores.