La presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que México enfrenta un rezago importante en el acceso al crédito en comparación con otros países de América Latina, particularmente para pequeñas y medianas empresas, por lo que hizo un llamado a la banca a ampliar el financiamiento para este sector.
Durante la Mañanera del Pueblo, la mandataria explicó que el crédito a PYMES en el país representa apenas el 22% del Producto Interno Bruto, una cifra considerablemente menor frente a economías como Brasil con 55%, Perú con 42% y Colombia con más del 30%.
Señaló que esta limitada disponibilidad de crédito se traduce en un obstáculo directo para el crecimiento de pequeños negocios y comercios, que al intentar expandirse enfrentan barreras para acceder a financiamiento formal. Entre los principales problemas, destacó los requisitos excesivos que imponen las instituciones financieras, los cuales dejan fuera a una gran parte de los emprendedores, incluso a aquellos con proyectos viables.
Indicó que, en muchos casos, se solicitan condiciones difíciles de cumplir, como largos historiales operativos o garantías elevadas, lo que impide que empresas de reciente creación puedan acceder a crédito, limitando así su desarrollo y su capacidad de generar inversión.
Además, destacó que recientemente la banca en México asumió el compromiso de buscar mecanismos para ampliar el crédito, con el objetivo de incrementarlo de alrededor del 38% al 48% del PIB. Este avance, señaló, sería fundamental para fortalecer la actividad económica, especialmente en el sector de pequeñas y medianas empresas, que constituyen una parte clave del empleo en el país.
Además, explicó que aunque la banca de desarrollo, como Nacional Financiera, ha impulsado nuevos instrumentos para facilitar el financiamiento, su operación como banca de segundo piso limita el acceso directo al crédito, por lo que se requiere una mayor participación de la banca comercial.
La presidenta subrayó que el acceso al crédito no solo es un tema financiero, sino un elemento central para impulsar la inversión y el crecimiento económico. En ese sentido, consideró que el fortalecimiento del financiamiento debe ir de la mano con una estrategia integral de desarrollo.
Este planteamiento se vincula con la iniciativa de Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, recientemente enviada al Congreso, la cual busca generar mecanismos que permitan combinar inversión pública y privada, así como diseñar instrumentos financieros más eficientes.
Dentro de este plan, se contempla una inversión cercana a 5.6 billones de pesos durante el sexenio en sectores clave como energía, carreteras, puertos, trenes y agua, con el objetivo de fortalecer la infraestructura del país y detonar el desarrollo regional.
En el sector energético, se proyecta incrementar la capacidad de generación eléctrica con una mayor participación de energías renovables, así como reducir la dependencia del exterior en gas natural, lo que abriría nuevas oportunidades de inversión.
Finalmente, la mandataria reiteró que ampliar el acceso al crédito, especialmente para pequeños y medianos negocios, será clave para dinamizar la economía nacional, fomentar la inversión productiva y generar mayores oportunidades de crecimiento en el país.