El costo de la canasta mínima necesaria para que una persona supere la pobreza por ingresos disminuyó en junio, una señal favorable para la economía de las familias mexicanas, al reducirse el monto necesario para cubrir alimentos, bienes y servicios esenciales.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en las zonas urbanas la Línea de Pobreza por Ingresos pasó de 4,929.96 pesos por persona en mayo a 4,888.22 pesos en junio, lo que representa una disminución de 41.74 pesos, equivalente a 0.8%.
En tanto, en las zonas rurales, el monto bajó de 3,554.28 a 3.503.97 pesos, es decir, 50.31 pesos menos, una reducción de 1.4%.
En el caso de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos, que mide únicamente el costo de la canasta alimentaria, la reducción fue aún mayor. En el ámbito urbano pasó de 2,597.37 a 2,553.37 pesos, una baja de 44 pesos, 1.7% menos; mientras que en el rural disminuyó de 1,960.23 a 1,907.63 pesos, es decir, 52.60 pesos menos, equivalente a 2.7%.
La disminución estuvo impulsada principalmente por la baja en los precios de productos como el jitomate, el chile y el huevo, lo que contribuyó a reducir el costo de la canasta alimentaria durante junio.
Estos resultados reflejan una menor presión sobre el gasto de los hogares y representan un avance en el poder adquisitivo de las y los mexicanos, ya que se requiere un menor ingreso para cubrir las necesidades básicas.
El comportamiento también se suma a otros indicadores positivos de la economía nacional, como la desaceleración de la inflación y la fortaleza del mercado laboral, que han contribuido a mejorar las condiciones económicas de las familias.