La asociación europea de consumidores, Euroconsumers y el colectivo de aficionados Football Supporters Europe (FSE) denunciaron a la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) ante la Comisión Europea por abuso de su posición de monopolio para imponer precios excesivos, así como condiciones y procesos de compra opacos e injustos, para el Mundial 2026 que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá.
Asimismo, señalaron que la FIFA utilizó su posición para imponer condiciones que nunca serían aceptables en un mercado competitivo y denunció que ha identificado seis abusos en la venta de boletos para la justa deportiva: precios desorbitados, publicidad engañosa, falta de transparencia, precios variables, técnicas de presión y doble beneficio.
En este sentido, explica que las entradas más baratas disponibles para la final parten de 4,185 dólares, siete veces más que el precio de la localidad más económica para la final del Mundial 2022.
Respecto a "publicidad engañosa", señala que el organismo lanzó una promoción de entradas a 60 dólares para la fase de grupos, pero fueron "tan pocas" que se agotaron antes de iniciar las ventas al público general.
La demanda también cuestiona que haya precios variables, sin límite y sin transparencia, ya que algunas entradas subieron alrededor de 25% entre fases de venta. Además, en los procesos de compra existe falta de transparencia, porque en el momento de la compra no se conoce la localización de los asientos, ni el mapa del estadio y no hay derecho a reembolso o derecho limitado.
Asimismo, se denuncian técnicas de presión por el envío de correos electrónicos a los aficionados que anunciaban un “acceso exclusivo” y una “venta limitada”, lo que no se ajusta a la realidad y genera una urgencia artificial para hacer la compra.
Finalmente, la FIFA desaconseja el uso de otras plataformas de reventa de boletos para el Mundial y dirige a los aficionados su propio sitio web, donde comprador y vendedor deben pagar una comisión de 15%, aumentado notablemente el coste total y generando un doble beneficio para el organismo organizador. En una entrada de 800 dólares, la FIFA obtiene 240 dólares adicionales.
Por ello, Euroconsumers y los aficionados solicitaron a la Comisión Europea que "actúe de inmediato" para establecer precios claros, estables y justos que protejan a los consumidores y favorezcan un acceso inclusivo al evento, y que ordene a la FIFA acatar de forma expedirá una serie de órdenes para el torneo que se inaugurará el próximo 11 de junio.
Entre las solicitudes se pide dejar de usar precios dinámicos en las entradas vendidas a aficionados europeos durante el resto del Mundial y que congele los precios para la fase de ventas prevista en abril a los niveles anunciados por la FIFA en diciembre de 2025.
También, piden a la FIFA que publique, al menos con 48 horas de anticipación a la apertura de las ventas en abril, el número de entradas disponibles y su ubicación exacta en el estadio, además de que respete los derechos de los consumidores tanto en el mercado primario como en el secundario de entradas.
Euroconsumers recordó que reúne a cinco organizaciones nacionales de consumidores y representa a más de 6 millones de personas en Italia, Bélgica, España, Polonia, Portugal y Brasil, siendo la asociación de consumidores líder a nivel mundial en información, servicios personalizados y defensa de los derechos de los consumidores.