• SPR Informa
  • SPR Informa
  • SPR Informa
  • SPR Informa
  • SPR Informa
  • https://sprinforma.mx/noticia/refinacion-pasada-de-moda
  • 10 Nov 2022
  • 18:11
  • SPR Informa 6 min

Refinación ¿Pasada de moda?

Refinación ¿Pasada de moda?

Por Uziel Medina Mejorada

Noviembre ha comenzado con la noticia de que PEMEX ha reportado ganancias de casi un billón de pesos en el transcurso de enero a septiembre de 2022, un récord de ventas 42% mayor al de todo el 2021. Durante su comparecencia en la Cámara de Diputados, el Director de Petróleos Mexicanos, Octavio Romero Oropeza destacó que la rehabilitación del Sistema Nacional de Refinerías y la adquisición de Deer Park ha favorecido un aumento en el procesamiento de crudo en 78%, algo que sin duda ha influido en los resultados positivos que hoy por hoy destacan en la empresa productiva del Estado. 

Al tiempo que se dan a conocer estos resultados, en Francia se asoma un estallido social derivado de la huelga en las refinerías que está provocando desabasto y un incremento en los precios de los energéticos, en medio de un clima de precariedad energética que azota a Europa de cara al invierno. 

Dicho lo anterior ¿Qué fue entonces de los discursos anti-hidrocarburos del cual muchos liderazgos políticos del mundo occidental hiper-industrializado se han llenado la boca hasta regurgitar? No hay que olvidar que, en México el conservadurismo que, estando en el poder se encargó de despilfarrar la abundancia que trajo el boom petrolero, ahora se ha vuelto acérrimo enemigo de la explotación de los hidrocarburos, al punto de reprobar el plan de gobierno para la recuperación de la industria petroquímica en México. 

El yerro en tales posturas comienza por una interpretación descafeinada de lo que significa el compromiso ambiental para reducir la huella de carbono en el planeta, centrando toda la discusión en el uso de vehículos automotores particulares. Entonces, al salir al mercado nuevas ofertas cada vez más sofisticadas y prometedoras de vehículos eléctricos, el imaginario del conservadurismo es que la transición a un mundo renovado es que se sustituirán de inmediato los vehículos motorizados por la combustión de gasolina por automóviles impulsados por motores eléctricos, y aunque pareciera que el mercado camina hacia allá, la realidad nos dice algo muy distinto. 

Si bien es cierto que la tecnología automotriz ha avanzado mucho en la materia y que ya existen compromisos por retirar para siempre del mercado una buena gama de vehículos de motorización térmica para mediados de este siglo, la realidad es que la sustitución de los vehículos ya circulantes no será sencilla, primeramente porque los automóviles eléctricos siguen siendo poco asequibles, en especial en países en vías de desarrollo, además de que su oferta para varias gamas de vehículos fuera del mercado de lujo, familiar o ejecutivo sigue siendo escasa o incluso nula, es decir, no hay todavía una amplia oferta para transportar carga, por ejemplo, y aquí viene el principal problema para el discurso ¿verde?

 

La innovación ecológica para los medios de transporte que sostienen la economía capitalista e incluso la industria militar aún está en pañales. Estamos hablando de aviones, barcos, trenes y camiones que en su mayoría funcionan con diésel, nafta-keroseno y gas. 

¿Podemos imaginarnos el tradicional cambio de guardarropa para navidad sin la industria de la refinación? ¡De ninguna manera! 
Tan solo pensemos en esa preciosa blusa colorida de popelina o la ardiente lencería de provocativo satén, fabricadas a base de poliéster, un polímero derivado del petróleo. Pero incluso en aquellas prendas 100% algodón, detrás existe el uso de fertilizantes nitrogenados derivados del petróleo. Y en el proceso de fabricación de las telas, también existen sistemas de combustión alimentados con hidrocarburos como el gas natural y el gas licuado de petróleo. ¿Y ya hablamos de los pigmentos?
Luego está la transportación, sobre todo si se pide online, por lo que habrá de cruzar de un continente a otro en barco o avión, y luego algún trasporte terrestre que la lleve hasta la puerta del hogar, haciendo uso de hidrocarburos ¿Y qué tal la bolsa de polietileno con el estampado de la marca? ¡Más y más derivados del petróleo!

Y si se lo preguntaban, sí, también la industria farmacéutica requiere del petróleo para la fabricación de medicamentos, como el acetaminofén, la aspirina y el ibuprofeno, que ayudan a calmar dolores, incluidos los de cabeza provocados por la necedad del conservadurismo, los cuales derivan de hidrocarburos aromáticos, como lo es el benceno. Bueno, hasta los detergentes y jabones con que se lavan las manos los conservadores y látex que es muy útil en contener la reproducción humana, necesitan de los hidrocarburos. También los necesitan la industria de los cosméticos, los alimentos, el mobiliario doméstico y urbano, y un sinfín de ramas de la industria. 

¿Y cómo se sintetizan esos hidrocarburos? Adivinaron, mediante la refinación del petróleo. 

Volviendo a los autos eléctricos, aunque se dejara de propulsar el transporte mediante hidrocarburos, aún sigue habiendo una necesidad de recurrir a la combustión para el tratamiento de los metales que producen las láminas automotrices y la fabricación de las cubiertas plásticas, las telas de los asientos, los recubrimientos aislantes de su red electrificada, las llantas, las pinturas y la lubricación de las piezas mecánicas, todo eso y más sigue dependiendo de la refinación. 

Entonces ¿Ha pasado de moda la refinación? En ninguna manera. Antes bien, se siguen creando nuevas aplicaciones para los derivados del petróleo y la industria de la refinación en México debe caminar hacía allá. No solamente en alcanzar la suficiencia energética, que es vital y seguirá anclada en los hidrocarburos mucho tiempo más, sino que las refinerías son el punto de partida para revitalizar la industria y dar el salto hacia un nuevo milagro mexicano.